Muchas veces nos intimidamos de escribir sobre ciertos temas a causa de que no saber cómo va a reaccionar el público sobre nuestro trabajo. Hoy te presentamos a un autor que venció esos nervios y dedica su trabajo hoy en día a temas reales sobre la injustica.
Nuestras Raíces presenta a Pablo Leon, ilustrador de la apasionante serie de novelas graficas para las edades de secundaria Miles Morales, publicada por Scholastic. Ha trabajado con Disney, Warner Bros. y Nickelodeon. Su pasión por plasmar la memoria histórica en su arte e historias lo llevo a debutar como autor e ilustrador con Silenced Voices —obra galardonada con el honor Pura Belpré— y a crear su primer cortometraje de animación, Remember Us, el cual fue elegible para ser considerado para el Óscar al Mejor Cortometraje de Animación.
¿Dónde creciste y cómo influyo eso en tu escritura y dibujo?
Crecí en la capital de Guatemala. A los 14 años me fui a Maryland para reunirme con mis papás, que habían emigrado muchos años antes. Siempre me gusto dibujar desde pequeño, pero creo que mucho nació de que en los 90s, por alguna razón hubo una explosión de anime (animación japonesa) en Latinoamérica. Entonces no solo tuve la influencia de la era dorada de Disney, sino que también fui expuesto a diferentes tipos de historias y diferentes maneras de contar narrativas, de poder hablar de temas complejos en un formato que era o parecía más para un público infantil, en su momento.
¿Por favor, cuéntanos un poco sobre tu trayectoria y que te motivo a convertirte en un escritor e ilustrador?
Creo que siempre fue algo que tenía en mente. Mi carrera comenzó cuando entré como fondista para series animadas. Siempre fue un sueño poder trabajar en animación. Pero debo admitir que no eran el tipo de historias que de verdad me interesaban. Alentado por varios amigos, decidí empezar a escribir cómics periodísticos, de temas que en el momento me importaban, y que sentía que necesitaban más atención. De esa forma nació The Journey, un cómic basado en la entrevista de una muchacha que cruzó todo México hasta EE. UU. sola cuando era una niña. Esa corta historia fue nominada a un Eisner, y eso me abrió muchas puertas para otros proyectos, como el proyecto de Miles Morales, que es muy distinto a lo que me dedico normalmente, pero fue un proyecto que me apasiono en el momento.
¿Cuándo comenzaste a escribir y dibujar? Cuéntanos un poco sobre algunos de los artistas en los que te inspiraste. ¿Cuáles son algunos de tus libros favoritos de todos los tiempos?
Cuando estaba en la secundaria leía mucho comic de superhéroe, pero en la biblioteca descubrí tres novelas gráficas: Maus, Persepolis, y Palestina. Creo que ese fue el momento en que tuve un luzazo de “¿puedes hablar de estas cosas, de estos temas en cómics?!” Esas obras son las que me han inspirado a hacer mucho del trabajo que estoy haciendo como autor/ilustrador. Otros libros que han sido fundamentales son ‘La casa de los espíritus’ de Isabel Allende, que es una de mis escritoras favoritas. “El señor presidente” de Miguel Angel Asturias, que sigue siendo relevante aun después de 80 años. “Las cosas que perdimos en el fuego” de Mariana Enriquez, es una colección de cuentos cotidianos e inquietantes, pero en general hay algo en su trabajo que me llama y sigo regresando a el.
¿Qué libros estas leyendo o has leído recientemente que nos recomiendes?
Del lado de la novela gráfica, me gusta mucho el trabajo de la autora coreana Keum Suk Gendry-Kim en “Grass” y “The Waiting.” Y recientemente leí una copia de “Library of Memories” por Barbara Pérez Márquez y Lissy Marlin, que navega muchos temas de memoria e identidad, y me encantó muchísimo. También lei “All the Blues in the Sky” por Renee Watson, que habla del duelo, dolor y aceptación después de una tragedia de una forma muy interesante y para todas las edades. Recientemente leí “Ceniza en la boca (Eating Ashes)” por Brenda Navarro, sin saber que sería adaptada a una película. Es un retrato de la migración y la violencia, que se siente tan real, y creo que muchos sentirían una conexión con él.
Platicaremos más a fondo sobre tu libro “Silenced Voices” en MegaMania, pero nos gustaría saber, ¿Por qué ese título, y para ti que significa el título Silenced Voices (voces silenciadas)?
Durante la investigación, había un capitulo en el reporte “Guatemala Nunca más” (Guatemala Never Again) titulado ‘voces silenciadas’, que hablaba de la ola de persecución y terror que se había creado después de la firma de la paz contra los sobrevivientes de masacres, y viendo entrevistas sobre victimas que sentían que no tenían voz, fue ahí donde sentí que conectaba con el tipo de historia que estaba armando.
Creo que para mí tiene también otros sentidos más, no solo de la persecución, sino también ese sentimiento de que no tienes otra opción sino enterrar traumas del pasado, silenciar todo y seguir adelante como si todo estuviera bien. Creo que ese no solo es un sentimiento de Guatemala, sino también muy latinoamericano. Nuestra región a pasado por muchos conflictos, y mucha gente, por sus propias razones, deciden que es mejor callar y seguir, y eso crea esa pared de silencio que deja afuera también a muchos de la primera, segunda generación que no saben como lidiar con los traumas de sus papas, abuelos, pero tampoco saben mucho de las historias de sus países, y solo tienen una idea a base de nostalgia, y no historia documentada.
¿Qué consejo le darías a los aspirantes escritores e ilustradores?
Toda historia es importante. Y es esencial hacer proyectos y trabajar en historias que de verdad te importan lo más que puedas. Pero también ten en mente quién es la audiencia #1: tú. Hay que tener en mente una audiencia, pero recordar que esto lo estas haciendo para ti primero, entonces disfruta el proceso, se bueno contigo mismo.
¿Qué es la parte más desafiante o difícil de ser autor e ilustrador?
Creo que, conectando un poco a la respuesta anterior, siempre hay un tema de ansiedad en lo que se hace, sea algo como Spider-man, donde hay más reglas editoriales y no sabes cómo lo recibiría el público, a algo más fuerte como hablar de conflictos armados y genocidio en Centroamérica. Trato de ver esta ansiedad como algo que surge cuando te mides contra ti mismo, y estas creando algo diferente. Y tratar de verlo de esa forma a sido muy bueno para mi salud mental, que es importante cuidar, especialmente con el tipo de narrativas duras e investigación sumamente pesada que llevó Silenced Voices.
¿Qué es algo sobre ti que muy pocas personas sabemos sobre ti como autor e ilustrador?
Mis dos grandes referencias ilustrativas son Miguel Covarrubias, y Al Hirschfeld, que su estilo fue una de las inspiraciones para Aladino (Disney), es una combinación muy abstracta, de vez en cuando tengo que trabajar para convencer a mis editores de que algún dibujo no tiene un error y la abstracción es apropósito.
No se pierdan de los eventos de Pablo Leon en MegaMania, el sábado 1 de agosto.
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¡Los esperamos!



